Los simuladores son máquinas operadas con tecnologías procedentes de distintas áreas, con el objetivo de simular el comportamiento real de otras máquinas más complejas, cuyo uso directo ocasionaría muchos costos y riesgos. Se emplean en las fuerzas armadas y en las actividades civiles. En los polígonos de tiro se incorporan siluetas con movimientos y acciones desde las más simples a las más sofisticadas. Las máquinas que simulan cápsulas espaciales, aviones y barcos están orientadas a la formación del personal que operará en el mundo real las verdaderas máquinas, evitando que la inexperiencia inicial genere accidentes, es decir cumplen un fin didáctico y de seguridad.
En la imagen de la izquierda se muestra el primer simulador de aviación del mundo.
Construído en Francia hacia 1909. En la imagen de la derecha se observa un simulador de máquina de vapor, construído luego de un accidente ferroviario sucedido en 1895, como modo de reducir los errores humanos en la operación de mecanismos. Ambos simuladores permitían capacitar a los operadores de cada máquina sin riesgos personales. En los modernos simuladores se mantienen los conceptos que motivaron su invención pero se han transferido a las computadoras todas las funciones de cálculo y control usando los aportes de la robótica y la ingeniería en software.